Clinica Doctor Rojo

Tratamientos para la alopecia

El pasado sábado 17 asistimos a la Jornada de abordaje de alopecia desde la Medicina Estética, organizada por la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) en Madrid.

Tras un repaso a la anatomía del pelo y sus patologías, el debate se centró en los tratamientos y aplicación de tecnologías en los distintos tipos de alopecia. Os ofrecemos un resumen de qué es la alopecia y sus tratamientos en una nueva entrada en nuestro blog.

¿Qué es la alopecia?

Denominamos alopecia a la pérdida de cabello, tanto la natural, como la provocada por agentes externos, que tiene como consecuencia la calvicie. Más propia del género masculino, en las últimas décadas ha visto aumentar su incidencia en las mujeres.

Por lo general, un cuero cabelludo sano alberga aproximadamente 100.000 cabellos, que se renuevan a diario, a razón de entre 35 y 100 pelos al día (10.000 – 15.000 cabellos anuales). Esta cifra de caída puede variar en función del estrés y de la estación del año. Cuando la proporción es superior, y se incrementa de forma mantenida hasta 250 cabellos diarios, hablamos de alopecia, o caída de pelo masiva.

TIPOS DE ALOPECIA

Existen más de 100 tipos de alopecia diferenciados, que clasificamos según su etiología (causa que la provoca) y sus manifestaciones concretas. Las más habituales son:

  • Alopecia difusa.
  • Alopecia androgenética.
  • Alopecia areata y alopecia universal.
  • Alopecia traumática.
  • Alopecia cicatricial.
  • Alopecia fibrosante.

Alopecia difusa

Es una alopecia caracterizada por una pérdida de densidad capilar, progresiva, y generalizada o en una zona particular del cuero cabelludo, sin ocasionar una calvicie completa, que afecta tanto a mujeres como a hombres. El cabello se vuelve lacio, seco y con aspecto desvitalizado, y va cayendo, dando una sensación global de escasez.

Es consecuencia de diversas causas como:

  • Trastornos endocrinos (hormonales), como hipertiroidismo e hipotiroidismo.
  • Secundaria a ciertos medicamentos, como la quimioterapia, anticoagulantes, anticonceptivos orales y algunos fármacos psiquiátricos.
  • Alimentación deficitaria, como estados carenciales de hierro, ferritina y cinc, exceso de vitamina A.
  • Enfermedades como la anorexia nerviosa e incluso en situaciones de mucho estrés.

Se puede prevenir y curar, tratando la causa que la ha ocasionado. Para evitarla, se debe mantener una dieta equilibrada, que dote al cabello de todos los nutrientes necesarios para su desarrollo.

Generalmente, una vez se solucionan las causas que la han originado, suele remitir antes de seis meses.

Alopecia androgenética

Es la forma más común de calvicie, afecta a un 40% de los hombres entre 18 y 39 años y a un 95% de mayores de 70 años, y al 15% de las mujeres antes de los 40, y casi el 40% a partir de la menopausia.

Está relacionada con una alteración en las hormonas masculinas (andrógenos), marcada por una predisposición genética, que va atrofiando folículos pilosos, hasta hacerlos desaparecer. Pero con el tratamiento adecuado se consigue frenar su evolución.

La alopecia androgenética masculina suele iniciarse en la adolescencia, con un despoblamiento en las sienes, que avanza hacia la parte frontal de la cabeza, ocasionando las “entradas”. Si evoluciona, continúa con la caída del pelo en la coronilla, entre los 30 y los 40 años.

En las mujeres, sin embargo, se manifiesta como la pérdida de densidad y aparición de zonas clareadas, en la parte superior de la cabeza.

Alopecia areata

Es una enfermedad autoinmune, en la que el folículo piloso es atacado por los anticuerpos propios. Se caracteriza por la pérdida de pelo en forma de parches circulares del tamaño de una moneda grande, en una o varias zonas del cuero cabelludo u otras zonas del cuerpo, como barba, cejas, brazos o/y piernas.

Afecta por igual a niños y adultos, muchas veces tras el desencadenamiento de una situación estresante.

Su pronóstico es impredecible: puede llegar a ocasionar calvicie absoluta, aunque en el 80% de los casos el cabello vuelve a salir al cabo de un año, aproximadamente, si se siguen los tratamientos adecuados.

Alopecia (areata) universal

Es la variante de la alopecia areata que culmina con la pérdida total del pelo.

Alopecia traumática

Causada por traumatismos físicos, son alopecias por tracción, consecuencia de:

  • Tensión prolongada o repetida, frecuente en etnias africanas, por el tipo de peinado y en mujeres que someten al cabello a recogidos muy tirantes, como trenzas o moños.
  • Tricotilomanía (enfermedad psiquiátrica en la que el paciente se arranca compulsivamente el propio pelo).

Alopecia cicatricial o cicatrizal

Es la alopecia provocada por la malformación, daño o destrucción del folículo piloso (las “cavidades” en las que crece y se desarrolla cada cabello), la “foliculitis”. Cuando es por destrucción, es un proceso irreversible.

Resulta como consecuencia de infecciones bacterianas, (como la tuberculosis y la sífilis) infecciones por hongos (tiña), infecciones víricas (varicela, herpes zóster), e infecciones zooparasitarias (picadura de Botón de Oriente: leishmaniosis). También como secuela de procesos tumorales, o procesos químicos (quemaduras y radioterapia).

Suele presentarse acompañada de sensación de quemazón y dolor en la zona que pierde pelo. En ese momento deberá tratarse para evitar que avance, con antiinflamatorios, corticosteroides o antibióticos, según cual sea la causa que la ha originado.

Alopecia (frontal) fibrosante

Es la pérdida gradual de pelo en la zona frontal de la cabeza, cejas y axilas. Se caracteriza por una retracción del nacimiento del cabello en la frente.

Es poco habitual en hombres; suele afectar a mujeres menopáusicas a partir de los 50 años.

Está considerada como una “enfermedad rara”.

TRATAMIENTOS PARA LA ALOPECIA CON MEDICINA ESTÉTICA

En la Clínica Doctor Rojo te ofrecemos los últimos tratamientos no-quirúrgicos para el tratamiento de la alopecia en Vila-real:

MESOTERAPIA, (depósito de principios activos directamente en el interior de la piel, a nivel de la dermis) con distintas formulaciones, según la necesidad (complejos vitamínicos, oligoelementos, péptidos, fármacos como minoxidil, finasteride y dutasteride…) Al inyectarlos directamente en la zona, mejora su absorción y se evitan sus posibles efectos secundarios.

PRP, mesoterapia con factores de crecimiento plaquetarios procedentes de la concentración del plasma sanguíneo del propio paciente.

CARBOXITERAPIA por infiltraciones intradérmicas subcutáneas de CO2 (dióxido de carbono), estimulantes de la oxigenación del cuero cabelludo, que favorece la regeneración capilar al mejorar el intercambio de nutrientes.

OZONOTERAPIA en el cuero cabelludo, que suma a la mejora de la vascularización, las propiedades bactericidas y fungicidas de la molécula de O3 .En

Puedes informarte de todos estos tratamientos sin ningún tipo de compromiso en nuestra clínica, ubicada en la C/Pérez Bayer 1B de Vila-real (Castellón) o bien llamando al teléfono 606 747 129

OZONO Y VITAMINA C EN LA LUCHA CONTRA EL COVID-19

Hoy desde Clínica Doctor Rojo vamos a actualizar la información de los beneficios de dos de las terapias que se están empleando con excelentes resultados como tratamiento complementario en la lucha contra el coronavirus COVID -19: la Ozonoterapia y la vitamina C, asociadas (o no) a otras terapias de suplementación. Como muchos de ustedes ya saben, son tratamientos que hemos venido usando de forma habitual en nuestra Clínica, tanto en el Departamento de Medicina General y de Familia, como en el Departamento de Medicina Estética y Antienvejecimiento para el tratamiento de otras muchas patologías

EL OZONO

El ozono medicinal es un gas que se genera a partir de oxígeno medicinal puro, y se emplea en Medicina desde principios del siglo XIX por sus efectos antiinflamatorios, estimulantes de la inmunidad y antiinfecciosos contra virus, entre otros.

En la mayoría de los hospitales públicos, hasta ahora ha sido utilizado casi exclusivamente por los equipos de ortopedia para el tratamiento de afecciones de columna, como las hernias discales y los servicios de anestesiología, en las unidades del dolor.

En la actualidad, sin embargo, debido a la pandemia del SARS, se ha implantado su uso en hospitales de todo el mundo para el tratamiento de los pacientes ingresados afectados por COVID-19, con resultados espectaculares. China e Italia son los países con mayor número de positivos en COVID tratados con ozonoterapia.

En España, los profesionales que disponemos de formación y experiencia en el uso de ozonoterapia, ya cuando surgió la epidemia de ébola, expusimos la posibilidad de tratar a los pacientes infectados con la terapia de ozono-oxígeno, pero no conseguimos la difusión necesaria.

Ahora, a través de las distintas sociedades nacionales e internacionales que nos representan, estamos luchando para que este tratamiento esté al alcance de todos los pacientes.

APLICACIONES ACTUALES

La actual crisis sanitaria, ha conseguido concienciar de la necesidad de actuar con todas las herramientas a nuestro alcance y estamos en disposición de anunciar que ya son varios los hospitales de la red de Sanidad pública española que están llevando a cabo protocolos con ozono en el tratamiento de los pacientes en fases avanzadas de la enfermedad.

La Policlínica Nuestra Señora del Rosario de Ibiza ha sido el primer centro sanitario en estandarizar y realizar un protocolo de ozonoterapia para el COVID19, y gracias a la exitosa respuesta en los infectados, está sirviendo como modelo para implantarse en otros hospitales españoles.

Otro importante centro hospitalario de la Comunidad de Madrid, éste, con mayor número de pacientes tratados, está a la espera de publicar un artículo en una prestigiosa revista científica que pueda servir como protocolo a nivel internacional. Pero, de momento, no estamos autorizados a revelar los datos del centro ni del equipo.

La publicación que sí podemos mencionar es la que se ha llevado a cabo en la Revista Española de Anestesiología y Reanimación: “Dos terapias conocidas podrían ser efectivas como coadyuvantes en el paciente crítico infectado por COVID19, que se centra en las bondades terapéuticas tanto de la ozonoterapia como de la administración intravenosa de vitamina C en el combate de la pandemia

LA VITAMINA C

El uso de sueros intravenosos con vitamina C, vitamina D, y oligoelementos como el magnesio sulfato la N-acetil cisteína entre otros, es otra de las terapias protocolizadas que se han implementado en las unidades de terapia contra el COVID. El Hospital de Valdepeñas, de la mano de la doctora Mª Alejandra Sammy, del Servicio de Anestesia y Reanimación y del doctor Jorge Cubrías, Director de la Sociedad.

Española de Nutrición y Medicina Ortomolecular, de la cual tenemos el honor de ser miembros, son los autores de un protocolo para los pacientes con afección pulmonar en Fase II y III.

Pero antes de pasar a explicar de qué forma actúan estas terapias, nos gustaría señalar la necesidad de poder utilizarlas en las fases iniciales de la enfermedad, y como elementos preventivos que nos permitan tener un sistema inmunitario preparado en caso de exponernos al coronavirus.

¿Por qué utilizar OZONO y VITAMINA C como tratamientos complementarios en pacientes con coronavirus?

Nosotros particularmente, en Clínica Doctor Rojo, estamos empleando tanto la ozonoterapia en su modalidad de autohemoterapia mayor (una especie de autotransfusión de nuestra propia sangre saturada con gas ozono), y ozono rectal, como los cócteles de vitaminas y oligoelementos intravenosos, como tratamiento preventivo. Tanto en nuestro propio personal, como en otros compañeros sanitarios que están trabajando en primera línea y desean minimizar el riesgo de contagiarse. Porque la administración de ozono crea en el organismo unos metabolitos (productos con acción química), los ozónidos, que son mensajeros de la respuesta inmune y estimulan nuestras defensas contra las agresiones externas.

¿Cómo actúan el ozono y la vitamina C en nuestro organismo?

Con respecto al OZONO:

 El ozono es un gas cuyas moléculas están compuestas por tres átomos de oxígeno. Los generadores médicos de ozono producen, a partir de oxígeno medicinal puro, una mezcla de aproximadamente el 95% de O2 y el 5% de O3, regulable en su concentración.

En función de las dosis y la concentración, produce efectos antioxidantes o prooxidantes, que producen las respuestas deseadas. Y es un tratamiento dosis-dependiente, con efectos acumulativos en las diferentes sesiones que se practican.

Tras los resultados obtenidos por las autopsias en fallecidos por SARS 2, podemos simplificar que la infección produce principalmente 3 cuadros clínicos: hipoxia o falta de oxígeno, inflamación extrema y trombosis.

La cubierta lipídica del coronavirus, rica en cisteína es especialmente sensible a la acción viricida del ozono, debido a que sus grupos sulfhidrilos son susceptibles a los peróxidos que crea la administración de ozono. Lo cual es de gran utilidad en las fases iniciales de contagio para destruir la mayor carga viral posible y evitar que el virus penetre a las células y se multiplique.

En los pacientes ya afectados que manifiestan dolencias respiratorias y sanguíneas, el COVID-19 afecta directamente a las moléculas de hemoglobina de los glóbulos rojos, que transportan el oxígeno de la sangre, disminuyendo su capacidad de carga, y ocasionando un grave problema de hipoxia (falta de oxígeno). La ozonoterapia, a nivel circulatorio, mejora la oxigenación de los tejidos, y permite que los glóbulos rojos sean más flexibles y capten más oxígeno, de modo que sean capaces de aportar más oxígeno a los tejidos que lo precisan. El ozono, al igual que los tratamientos con hidroxicloroquina y flaviprivir, actúa incrementando la eficiencia transportadora de la hemoglobina, y disminuyendo el estrés oxidativo de las células del pulmón. Todo ello, sumado a las propiedades antiagregantes (anticoagulantes), nos permite resumir que el ozono:

  • Mejora la oxigenación
  • Activa numerosos recursos antiinflamatorios del organismo
  • Disminuye la formación de trombos
  • Tiene un papel inmunomodulador

Postula la ozonoterapia como indispensable en los tratamientos complementarios del COVID 19 y también como arma preventiva imprescindible, produciendo lo que en Medicina denominamos “mejorar el terreno” (nuestro cuerpo y sus sistemas de defensas), para enfrentarse a la infección. Porque si somos capaces de “atacarlo” durante los primeros siete días de infección, lograremos evitar todas las complicaciones que llevan a cuadros graves que requieren hospitalización y tratamiento en unidades de cuidados intensivos. Pero bien cierto es que, para ello, deberemos contar con medidas de detección precoz. Ya se sabe: tests, tests y tests.

Con respecto a la Vitamina C:

Las vitaminas son sustancias imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Participan como cofactores de innumerables reacciones metabólicas y algunas de ellas son esenciales.

La vitamina C o ácido ascórbico es un vitamina hidrosoluble (se disuelve en agua) y por tanto, en caso de exceso, nuestro organismo se deshace de ella a través de la orina, por lo que no existe problema en ingerir grandes dosis. Se considera un poderoso antioxidante, con propiedades antinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas.

Los beneficios de altas dosis de vitamina C son conocidos en la comunidad científica desde mucho tiempo atrás y se remontan a los años 60, de la mano del Premio Nóbel, Linus Pauling. Pauling afirmó que “la vitamina C tiene efectos beneficiosos sobre la salud cardiovascular, mejora la función inmune del cuerpo para superar las infecciones e incluso ayuda al tratamiento contra el cáncer”.

La cantidad diaria recomendada de una vitamina es la dosis mínima que se debe aportar para que no se padezca un déficit y dista mucho de la cantidad idónea de las dosis terapéuticas que se utilizan en medicina ortomolecular.

Aunque no todas las formas de vitamina C son iguales, ni todas las vías de administración son equivalentes. La vitamina C vía oral, en la forma que habitualmente la consumimos, presenta una función nutricional, pero si queremos obtener beneficios terapéuticos, ésta debe administrarse vía parenteral (intravenosa), puesto que su farmacocinética y su farmacodinámica (lo que el organismo le hace al fármaco, y lo que el fármaco le hace al organismo, respectivamente), son muy diferentes. La vitamina C oral, tiene mucho menos efecto, ya que no se produce una absorción completa de ésta y hay que administrarla en dosis de un gramo espaciadas entre sí diversas horas y, aún así no se consigue el nivel estable de vitamina C en sangre que se logra administrándolo intravenosa a grandes dosis, y por ende un efecto muchas más duradero.

Los estados patológicos, y en nuestro caso concreto, la infección por coronavirus, alteran el equilibrio homeostático de la vitamina C, esto es la capacidad de mantener un equilibrio funcional.

Por tanto, en situaciones de emergencia, un micronutriente como es la vitamina C, debe ser empleado como macronutriente: a grandes dosis e intravenosa, preferiblemente.

Los órganos que se ven especialmente implicados en dicho desequilibrio (los órganos diana primarios) son los leucocitos, responsables de la respuesta inmunitaria, las glándulas adrenales y el sistema nervioso, que consumen una gran cantidad de vitamina C debido al estrés derivado de la enfermedad. Por eso, en situación de infección grave las células defensivas necesitan mayor aporte de vitamina C.

Otros órganos, como el hígado, el páncreas y el bazo, (órganos diana secundarios), encargados de importantes funciones metabólicas, en patologías agudas con niveles mermados de vitamina C, también ven alterada su actividad.

Porque está demostrado que:

  • En caso de sepsis (consecuencia grave de una infección, la vitamina C mejora la función de la barrera epitelial.
  • Aumenta el aclaramiento del líquido alveolar de los pulmones, disminuyendo la lesión pulmonar
  • Previene las anomalías de la coagulación y la trombosis
  • Atenúa el estrés oxidativo y los efectos de la inflamación aguda
  • Mejora función células inmunológicas y de los vasos sanguíneos

En hospitales de países como China y de la ciudad de Nueva York en Estados Unidos, con gran incidencia de la enfermedad, se están empleando altas dosis de vitamina C intravenosa como elemento en la lucha contra el COVID 19 en pacientes graves, conjuntamente a otros tratamientos, con excelentes resultados demostrados.

En España, los centros de referencia antes citados: Nuestra Señora del Rosario de Ibiza, el Hospital de Valdepeñas, y el Hospital Virgen de la Paloma de Madrid, por citar algunos de los hospitales que emplean con éxito en sus protocolos de lucha contra el COVID 19, TAMBIÉN recomiendan también su uso intravenoso como medida preventiva, por sus efectos a nivel celular, especialmente en aquellas personas que presentan alto riego por permanecer más expuestas al contagio.

Otros tratamientos…

Y aunque no formen parte de la bibliografía que hemos aportado para la temática de hoy, nos gustaría apuntar que también se están poniendo en marcha ensayos clínicos muy interesantes empleando vitamina D y otros oligoelementos.

En el caso de Clínica Doctor Rojo:

Nosotros, gracias a las herramientas informáticas que nos aportan la posibilidad de estar en contacto directo en plataformas de reunión múltiples, pese a la distancia, hemos conseguido formar parte de una red mundial de más de 500 médicos, que como mínimo una vez a la semana nos reunimos, exponemos las novedades que se van descubriendo acerca de este terrible virus, en los distintos países, y nos permite a todos actualizarnos y aprovechar la experiencias de profesionales de diferentes especialidades y procedencias.

Porque todos estamos luchando contra un mismo enemigo, y cuantos más y mejores seamos, más rápido lograremos la victoria.

Sobre el autor:

Dr. José Luis Rojo Moreno

Dr. José Luis Rojo Moreno

Medicina Antienvejecimiento y Medicina Integrativa. (SEMAL)
Medicina Estética. (SEME)
Especialista en Estomatología.

Dr. José Luis Rojo Moreno

Dr. José Luis Rojo Moreno

Medicina Antienvejecimiento y Medicina Integrativa. (SEMAL)
Medicina Estética. (SEME)
Especialista en Estomatología.

LA VITAMINA C Y EL COVID-19

Las vitaminas son sustancias imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Participan como cofactores de innumerables reacciones metabólicas y algunas de ellas son esenciales. Como muchos de vosotros sabéis, en Clínica Doctor Rojo sois muchas personas a las que os hemos recomendado tratamientos en base a vitamina C en algún momento, pues tiene innumerables aplicaciones que suelen resultar exitosas.

La vitamina C es un vitamina hidrosoluble (se disuelve en agua) y por lo tanto, en caso de exceso, nuestro organismo se deshace de ella a través de la orina, por lo que no existe problema en ingerir grandes dosis.

La cantidad diaria recomendada de una vitamina es la dosis mínima que se debe aportar para que no se padezca un déficit y dista mucho de la cantidad idónea de las dosis terapéuticas que se utilizan en medicina ortomolecular.

Los beneficios de altas dosis de vitamina C son conocidos en la comunidad científica desde mucho tiempo atrás y se remontan a los años 60, de la mano del Premio Nóbel, Linus Pauling.

En numerosos centros hospitalarios, españoles y por todo el mundo, se está empleando la vitamina C como elemento en la lucha contra el COVID-19, conjuntamente con la ozonoterapia y con otros tratamientos, en pacientes infectados, con excelentes resultados.

Pero también es una excelente medida de prevención por sus efectos a nivel celular. Aunque no todas las formas de vitamina C son iguales, ni todas las vías de administración son equivalentes.

La vitamina C vía oral, en la forma que habitualmente la consumimos, presenta una función nutricional, pero si queremos obtener beneficios terapéuticos, ésta debe administrarse vía parenteral (intravenosa), puesto que su farmacocinética (lo que el organismo le hace al fármaco) y su farmacodinámica (lo que el fármaco le hace al organismo), son muy diferentes.

Los estados patológicos, y en nuestro caso concreto, la infección por coronavirus, alteran el equilibrio homeostático de la vitamina C. Esto es la capacidad de mantener un equilibrio funcional. Los órganos que se ven especialmente implicados en dicho desequilibrio son los leucocitos, responsables de la respuesta inmunitaria, las glándulas adrenales y el sistema nervioso, que consumen una gran cantidad de vitamina C debido al estrés derivado de la enfermedad.

Por eso, en situación de infección grave las células defensivas necesitan mayor aporte de vitamina C.

Otros órganos, como el hígado, el páncreas y el bazo, encargados de importantes funciones metabólicas, en patologías agudas con niveles mermados de vitamina C, también ven alterada su actividad.

Por lo tanto, en situaciones de emergencia, un micronutriente como es la vitamina C debe ser empleado como macronutriente: a grandes dosis e intravenosa, preferiblemente.

Pero… ¿Cómo actúa la vitamina C en nuestro organismo?

  • En caso de sepsis (consecuencia grave de una infección, la vitamina C mejora la función de la barrera epitelial.
  • También aumenta el aclaramiento del líquido alveolar de los pulmones, disminuyendo la lesión pulmonar
  • Previene las anomalías de la coagulación y la trombosis
  • Atenúa el estrés oxidativo y los efectos de la inflamación aguda
  • Mejora función células inmunológicas y de los vasos sanguíneos

Por ello centros de referencia como Nuestra Señora del Rosario de Ibiza, el Hospital de Valdepeñas, y el Hospital Virgen de la Paloma de Madrid, por citar algunos de los hospitales que emplean con éxito en sus protocolos de lucha contra el COVID 19, recomiendan también su uso intravenoso como medida preventiva, especialmente en aquellas personas que presentan alto riego por permanecer más expuestas al contagio.

Sobre el autor:

Dr. José Luis Rojo Moreno

Dr. José Luis Rojo Moreno

Medicina Antienvejecimiento y Medicina Integrativa. (SEMAL)
Medicina Estética. (SEME)
Especialista en Estomatología.

Dr. José Luis Rojo Moreno

Dr. José Luis Rojo Moreno

Medicina Antienvejecimiento y Medicina Integrativa. (SEMAL)
Medicina Estética. (SEME)
Especialista en Estomatología.

LA OZONOTERAPIA COMO TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO CONTRA EL COVID-19

Desde el departamento de Ozonoterapia de la Clínica Doctor Rojo, como una de las clínicas impulsoras de esta terapia en la provincia de Castellón y alrededores, nos gustaría informaros acerca de los beneficios de la aplicación de dicha terapia con ozono como tratamiento complementario en la lucha contra el coronavirus COVID -19.

Creemos firmemente por la ozonoterapia como un tratamiento muy favorable para paliar los efectos de determinadas patologías relacionadas con la Medicina Preventiva, Medicina Estética, Medicina Antienvejecimiento y Longevidad, y muchos más ámbitos. 

Es por eso que nos parece realmente interesante hablaros de un tema tan a la orden del día como lo es el coronavirus, y contaros cómo puede favorecer la ozonoterapia en el tratamiento de la enfermedad producida por este virus.

El ozono medicinal es un gas compuesto por 95% de oxígeno puro y 5 % de moléculas de ozono. En Medicina se utiliza ampliamente por sus efectos antiinflamatorios, estimulantes de la inmunidad y antiinfecciosos contra virus, bacterias y hongos.

La administración de ozono crea en el organismo metabolitos (productos con acción química), los ozónidos, mensajeros de la respuesta inmune. Debido a su cubierta lipídica, el coronavirus es especialmente sensible a la acción viricida del ozono.

En varios hospitales de Estados Unidos, China e Italia, ya se está empleando en el tratamiento de los pacientes ingresados, por COVID-19, con excelentes resultados.

En España, en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario de Ibiza, se aplica también la autohemoterapia mayor con ozono, como tratamiento complementario a sus pacientes infectados por el coronavirus

¿Cómo contribuye el O3 (ozono) en la mejoría de los pacientes afectados por COVID-19?

 

Además de las características ya explicadas de la ozonoterapia, por los beneficios del ozono a nivel circulatorio, mejorando la oxigenación de los tejidos, y por su gran poder antioxidante.

La ozonoterapia permite que los glóbulos rojos sean más flexibles y capten más oxígeno, de modo que sean capaces de aportar más oxígeno a los tejidos que lo precisan. En este caso, por ejemplo, los pulmones.

El COVID-19 afecta directamente a las moléculas de hemoglobina de los glóbulos rojos, que transportan el oxígeno de la sangre, disminuyendo su capacidad de carga, y ocasionando un grave problema de hipoxia (falta de oxígeno). El ozono, al igual que los tratamientos con hidroxicloroquina y flaviprivir, actúa incrementando la eficiencia transportadora de la hemoglobina, y disminuyendo el estrés oxidativo de las células del pulmón.

Aplicar OZONO favorece la flexibilización de los glóbulos rojos, lo que hace que estos capten más oxígeno y que a su vez, se favorezca la microcirculación al hacer más fluida la sangre.

La comunidad médica con experiencia en ozonoterapia, a través de las distintas sociedades nacionales e internacionales que les representa, están luchando para que este tratamiento esté al alcance de todos los pacientes, y sea incluido en los hospitales públicos.

Por supuesto, desde Clínica Doctor Rojo nos posicionamos como firmes defensores de la terapia con ozono en pacientes con COVID-19 y esperamos que se establezcan muchos más circuitos y estructuras en muchas más clínicas y hospitales con la mayor brevedad posible.

Sobre el autor:

Dr. José Luis Rojo Moreno

Dr. José Luis Rojo Moreno

Medicina Antienvejecimiento y Medicina Integrativa. (SEMAL)
Medicina Estética. (SEME)
Especialista en Estomatología.

Dr. José Luis Rojo Moreno

Dr. José Luis Rojo Moreno

Medicina Antienvejecimiento y Medicina Integrativa. (SEMAL)
Medicina Estética. (SEME)
Especialista en Estomatología.

Clínica Doctor Rojo en las III Jornadas Internacionales Otto Warburg

Este trimestre, además de mucho calor, ha traído consigo, de nuevo, un intenso calendario de formación a Clínica Doctor Rojo.

Del 9 al 12 de mayo se celebraron en el colegio de Médicos de Valencia las III Jornadas Internacionales Otto Warburg, centradas este año en tres módulos temáticos: inflamación, cáncer y Medicina Regenerativa.

Cada vez es mayor la evidencia de cómo los mecanismos inflamatorios intervienen en el desarrollo de numerosas de las patologías más comunes en este siglo. La modulación de las rutas de la inflamación se ha posicionado como una herramienta imprescindible para el control de la mayoría de las enfermedades, no sólo agudas, sino también crónicas. El empleo de tratamientos antiinflamatorios carentes de efectos secundarios resulta indispensable, especialmente en pacientes de avanzada edad y en aquellos con una larga lista de medicación pautada. La ozonoterapia ocupa un lugar preferencial en el manejo de la inflamación, como bien destacaron algunos de los ponentes internacionales que se dieron cita en el encuentro.

El cáncer es, en España, una de las enfermedades cuyo diagnóstico ha ido en aumento en las últimas décadas.

Se estima que el número de tumores diagnosticados en nuestro país en el año 2019 alcanzará los 277.234 casos. Es la primera causa de muerte entre la población masculina, y la segunda en mujeres.

Medicina de precisión

La Medicina de Precisión aplicada a los tratamientos de células tumorales, con la Farmacogenómica como uno de sus principales pilares, ha permitido un gran avance en el desarrollo de las nuevas terapias dirigidas. Los anticuerpos monoclonales, y la inmunoterapia en general, mejoran o restauran la función del sistema inmunitario mediante sustancias producidas por el cuerpo o de síntesis en laboratorio, para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer.

La importancia de pautas dietéticas adecuadas, y una correcta detoxificación, el restablecimiento de la microbiota intestinal óptima, el uso coadyuvante de sustancias naturales como los adaptógenos, y terapias para combatir el estrés oxidativo, son, globalmente, un complemento que favorece el estado general y la calidad de vida de los pacientes sometidos a quimioterapia y radioterapia. 

Con el Doctor Mariano Bueno.

No curan el cáncer, pero contribuyen a que la lucha del paciente por superarlo se realice en condiciones más propicias. Y en este punto, de nuevo coincidieron los criterios de todos los profesionales asistentes, en el papel primordial de la terapia de oxígeno-ozono como coadyuvante en el día a día de los pacientes oncológicos.

Para ilustrarnos con sus experiencias, contamos con prestigiosos ponentes de procedencia nacional e internacional. Aunque, debemos confesar, que a nosotros nos hizo particular ilusión el reencuentro con el Doctor Mariano Bueno, de Zaragoza, referente en Europa en el tratamiento de la enfermedad de Lyme, que nos expuso magistralmente su experiencia con el tratamiento de hipertermia molecular en tumores.

II Congreso Experiencias y evidencias en Ozonoterapia

Y como las Jornadas Otto Warburg se celebraron este año “en casa”, para compensar, en junio cruzamos la Península para recalar en la bella ciudad de Pontevedra, sede del II Congreso Experiencias y evidencias en Ozonoterapia. Los mejores especialistas en el uso del ozono medicinal, americanos, europeos y nacionales, de la mano del Doctor Juan Carlos Pérez Olmedo, expusieron las últimas novedades en ozonoterapia intravaginal y tratamiento del papiloma virus humano (VPH), ozonoterapia en pacientes post cirugía plástica, ozonoterapia en pie diabético, ozonoterapia y patología osteoarticular: traumatología y ortopedia, patología de cadera, dolor de hombro, tratamiento de la lumbalgia a través del hiato sacro, ozonoterapia en el manejo del dolor…; entre muchos de los temas que se trataron a lo largo de cuatro intensos días de congreso, que culminaron con unos talleres prácticos en los que se nos mostraron la técnica intraperitoneal y la naso-gastro-yeyunal.

Con el Doctor Juan Carlos Pérez Olmedo.
Con el Doctor Juan Carlos Pérez Olmedo.

También hubo lugar para las terapias regenerativas con plasma rico en plaquetas en sinergia con la ozonoterapia.

Y también hasta Pontevedra se desplazó el doctor Mariano Bueno para ponernos al día sobre la enfermedad de Lyme, que se va extendiendo cada vez más por nuestro país, aunque pueda parecernos sorprendente, y cómo la ozonoterapia es un buen complemento para los pacientes afectados.

Y dejamos hasta septiembre los viajes, pero no cesamos en la búsqueda del conocimiento, para poder ofrecer a nuestros pacientes la mejor atención posible.

 

En agosto cerramos por vacaciones, pero ¡seguimos estudiando!

¡Feliz verano a todos!

Hablamos de medicina ambiental en Radio Vila-real

En este artículo os dejamos un resumen con las claves del programa radiofónico Protagonistes, del 6 de mayo, para que lo tengáis siempre a mano. ¡Empezamos!

[ESCUCHA EL PROGRAMA COMPLETO AQUÍ]

Hoy vamos a centrarnos en un tema que hemos mencionado en varias de las charlas que hemos tenido: la influencia del medio ambiente en la salud y en la enfermedad.

Seguro que muchos de vosotros habréis oído hablar de los disruptores endocrinos pero, ¿qué son exactamente?

DISRUPTORES ENDOCRINOS

Son sustancias contaminantes ambientales que se pueden encontrar en alimentos, productos y artículos de consumo de uso habitual, que tienen la capacidad de alterar el sistema hormonal. Por ello se conocen como disruptores endocrinos, término que es un sinónimo de alteradores hormonales. Muchos se refieren a ellos como el veneno silencioso.

Son alteradores hormonales porque pueden imitar la acción de las hormonas y actuar, por ejemplo, como estrógenos o antiestrógenos, alterar el metabolismo de las hormonas, interferir en los receptores e incluso activar los receptores proliferadores de peroxisoma (PPAR), relacionados con el desarrollo de cáncer de hígado, diabetes y estimular la formación de células adiposas.

 

¿POR QUÉ?

Porque estos contaminantes químicos orgánicos sintéticos son productos persistentes en el medio y son transportados a larga distancia por la contaminación global. Al realizar la historia clínica del paciente, nos interesamos por aspectos como el lugar de residencia y el lugar de trabajo y sus hábitos y actividades de la vida diaria, que nos ayudan a determinar a qué factores tóxicos ambientales se encuentran expuestos.

Las diferentes regiones presentan sus propias huellas tóxicas. Los niños de la Comunidad valenciana, por ejemplo, tienen mayores niveles de mercurio que los de otras regiones de España, por tener mayor consumo de pescado.

El hogar y el lugar de trabajo pueden acumular hasta 10 veces más contaminación que la calle.

 

El hogar y el lugar de trabajo pueden acumular hasta 10 veces más contaminación que la calle.

 

Según la revista Science, productos de consumo habituales como los cosméticos, los pegamentos, las pinturas, las tintas de impresora y los artículos de limpieza constituyen la mitad de los factores contaminantes del aire urbano. Estos productos emiten compuestos volátiles muy perjudiciales para la salud, que escapan a la atmósfera.

 

¿Qué consecuencias tienen estos productos sobre nuestra salud?

 

Enfermedades del sistema reproductor, cáncer, enfermedades neurológicas, metabólicas y trastornos del sistema neuroinmunológico.

En España está prohibido el uso del  pesticida DDT desde 1985 pero hoy en día, todavía sigue presente en el organismo de las personas.

 

No existe un nivel seguro de exposición a los tóxicos ambientales, debido sus efectos acumulativos.

 

Los efectos negativos se manifiestan principalmente en la edad adulta, incluso años después de sufrir la exposición.

Las enfermedades derivadas de los contaminantes ambientales están relacionadas con la exposición a los mismo, desde el principio del desarrollo uterino. Y los niños son especialmente sensibles al encontrase en pleno desarrollo.

Es importante conocer cuáles son estos productos y procurar en la medida de lo posible evitar entrar en contacto con ellos, porque no solo forman parte de los alimentos, también están en la composición de muchos productos de uso cotidiano como cosméticos, juguetes, champús o muebles, formando parte de las piezas de plástico y pueden penetrar a través de la piel.

En la mayoría de los seres humanos se detectan plásticos como ftalatos (PVC) y bisfenol A (PC) en la orina, sangre, en la grasa de adultos, así como en la leche materna y en la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos. Evitar totalmente el contacto con estas sustancias es casi imposible.

Lo que sí podemos hacer es no utilizar para almacenar alimentos en la nevera, ni para calentar alimentos en el microondas, recipientes que contengan estos productos y evitar que los juguetes de los niños los contengan. Es fácil identificar estos artículos, porque en la base, dentro del símbolo de reciclaje aparece el código 6 o los símbolo PC o PVC.

 

No solo los envases de plásticos los contienen…

El interior de las latas de conserva y bebida está recubierto por una fina capa de resinas epoxi, que también liberan bisfenol A. Pero no nos alarmemos y recordemos que para que una enfermedad se desarrolle deben concurrir junto a los factores ambientales la predisposición genética a padecerla.

Enfermedades 100% genéticas existen, como la distrofia de Duschenne. Enfermedades 100% ambientales, también, como el escorbuto, el déficit de vitamina C. Pero ambos tienen como desencadenante ambos factores.

 

 

¿Qué podemos hacer para evitar los contaminantes?

En la medida de lo posible, elegir productos naturales para la limpieza del hogar: jabón de las abuelas «lagarto», vinagre, bicarbonato… y adoptar una serie de hábitos para minimizar la exposición a tóxicos como lavar la ropa nueva antes de usarla, airearla bien cuando la traemos de la tintorería antes de utilizarla, evitar vestir a los niños con adornos que contengan adornos plastificados, consumir productos biológicos, libres de pesticidas y guardar comida en envases de cristal.

No reutilizar botellas de plástico, especialmente si han estado expuestas a fuentes de calor como las que llevamos en el coche…

 

¿Tienes algún tipo de manifestación por exposición a tóxicos?

Ante todo, tranquilidad. En Clínica Doctor Rojo disponemos de tratamientos destinados a eliminar las cargas tóxicas del organismo y restablecer los parámetros de salud.

La obesidad como enfermedad crónica [Protagonistes 08/04/2019]

 

La obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial que se caracteriza no solo por una acumulación excesiva de grasa, sino que también lo hace por un conjunto de enfermedades asociadas de las que no siempre somos conscientes.

Como hemos comentado en anteriores programas, las enfermedades no aparecen de repente, sino que se manifiestan después de una larga evolución.

Entre la comunidad médica, hace ya mucho tiempo que se considera la obesidad y el sobrepeso como una enfermedad, aunque las autoridades legislativas no la contemplen como tal. Sin embargo son ya muchos los países que de forma legal la tienen catalogada como una de las enfermedades que causan mayor mortalidad, como Portugal o Escocia. En otros, como Reino Unido, el Colegio de Médicos está haciendo presión para que el gobierno lo considere una enfermedad.

Hoy en día se considera que el sobrepeso y la obesidad son una auténtica epidemia, que supone la quinta causa de muerte en el mundo.

Cada año mueren más de 2,8 millones de personas adultas en el mundo a causa de la obesidad.

La obesidad está directamente asociada a enfermedades cardiovasculares, cardiopatías, enfermedad del corazón, enfermedades cerebrovasculares como derrames cerebrales e ictus, diabetes, trastornos del aparato locomotor como artrosis, y algunos cánceres, como el de mama, ovarios, páncreas, colon, etc.

A nuestra consulta acuden pacientes que solo nos piden perder «unos cuantos kilos» porque tienen, en las próximas fechas, un evento al que acudir. Nosotros les explicamos que, al margen del aspecto estético, para nosotros es más importante el problema de salud que esos kilos de más provocan en nuestro organismo.

La obesidad lentamente va produciendo unas alteraciones silenciosas en todo el organismo, que nosotros, como médicos, debemos reconocer y tratar, después incluso de haber perdido el paciente peso.

 

Los tres pilares de la obesidad

Cuando nosotros tratamos a un paciente con obesidad o sobrepeso, consideramos que tres pilares fundamentales a tener en cuenta son:

1) Factores genéticos.

 

– Podemos decir de forma general que si los dos padres son delgados la probabilidad de que el hijo sea obeso es de un 7-14%.

– Si uno de los padres es obeso, la probabilidad será del 40%.

 – Por último, si los dos son obesos, esta se incrementa hasta el 80%.

El conocer los mecanismos genéticos que predisponen a una persona a padecer sobrepeso u obesidad es una herramienta que nos permite prevenir los riesgos asociados e individualizar el tratamiento para esa persona.

Como hemos comentado en otras ocasiones, no siempre los genes se expresan y nuestra labor es actuar de tal forma que evitemos que estos factores genéticos que influyen en el desarrollo de la obesidad, se expresen. Pero esto es materia que ocuparía ahora demasiado tiempo desarrollar.

2) Hábitos y estilo de vida.

Es este pilar más conocido, donde actúa todo el mundo para el tratamiento  del sobrepeso y la obesidad: nutricionistas, monitores y entrenadores de actividad física, y por desgracia, muchos pacientes, por su cuenta y riesgo, cuando consultan en internet en busca de recetas milagrosas para perder peso.

Incluye estilos de vida, dietas no personalizadas, modificación de hábitos como el sedentarismo, ejercicio y actividad física, etc.

No nos damos cuenta pero vivimos en una sociedad que nos incita a adoptar hábitos que favorecen el sobrepeso y la obesidad. La publicidad que nos invita a consumir productos no saludables, la comida basura, exceso de precocinados, comida envasada, con excesiva carga de azúcares, de grasas poco saludables…

También debemos considerar lo mucho que influyen en nosotros los hábitos que aprendemos de nuestras familias que también pueden impactar del mismo modo que la publicidad y otros factores ambientales.

El tipo de trabajo que tengamos también puede tener un impacto, ya que solemos llevar vidas más sedentarias, y nuestras ocupaciones requieren que pasemos largas horas sentados frente a un ordenador. El trabajo a turnos rompe el ritmo natural del horario de alimentación.

No dormir bien, por ejemplo, puede llevar a una persona a ganar hasta 370 kcal adicionales al día.

Todos estos factores resulta imprescindible modificarlos, pero no es suficiente para resolver el problema de fondo que presenta a una persona con sobrepeso u obesidad.

Para ello nosotros aplicamos el tercer pilar fundamental:

3) Un abordaje médico integral de la obesidad.

Nuestro abordaje integral como médicos comprende no solo unas pautas dietéticas personalizadas y cambios de estilo de vida, sino que incluye también el estudio pormenorizados de factores fisiológicos directamente relacionados con el desarrollo de la obesidad y enfermedades asociadas.

Así, incluimos en el tratamiento el estudio genético de la microbiota intestinal y también el estudio hormonal, la influencia del estrés y del buen funcionamiento del Sistema Nervioso, del pH y del equilibrio general del organismo, y del correcto funcionamiento de diversos órganos implicados como el hígado y el sistema hormonal.

Continuando un poquito con lo que comentamos en el programa anterior con respecto a nuestras bacterias intestinales, se sabe que la proporción en que se encuentren las dos principales familias de bacterias que pueblan nuestros intestinos (Firmicutes y bacteroidetes), determina una predisposición mayor a desarrollar sobrepeso y obesidad: en la gente obesa, existe una abundancia relativa de Firmicutes y causan una absorción de energía relativamente alta.

Es importante considerar las alteraciones que produce la obesidad en los distintos órganos del cuerpo, incluyendo el riñón, hígado, corazón, pulmón y cerebro.

Hay que tener en cuenta que aunque se corrija el sobrepeso u obesidad , como ya hemos comentado antes, esta patología ha creado muchísimas alteraciones en el organismo. La obesidad, por ejemplo, produce lesiones en las arterias, origen de enfermedades a posteriori (arteroesclerosis), que no van a poder rectificarse a pesar de la pérdida de peso (esteatosis hepática).

Como médicos debemos estar preparados para corregir o mitigar esas alteraciones. Pero lo más importante, sin duda alguna es como siempre recalcamos, la PREVENCIÓN.

 

Escucha la entrevista completa AQUÍ.

Clínica Doctor Rojo en continua formación

Como viene siendo habitual, el primer trimestre del año lo hemos vuelto a dedicar a nuestra formación continuada.

De la mano de prestigiosos profesionales en sus respectivos campos, ampliamos y actualizamos nuestros conocimientos en:

 Medicina Interna, Patología, Neurología, Ginecología, Reumatología, Medicina del Dolor, y otras muchas especialidades.

Una semana entera de formación teórica y práctica, en la que pudimos aprender y poner en práctica nuevos tratamientos para patologías muy habituales en nuestros pacientes, como artrosis, dolor articular, hernias discales, fibromialgia, infecciones recurrentes por candidiasis… y muchas más, que sería interminable enumerar.

Todo ello, magistralmente impartido por ilustres compañeros de gran relevancia, como el Dr. Bernardino Clavo, del Servicio de Oncología Radioterápica, Unidad de Investigación y Unidad de Dolor Crónico del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín; y el doctor Gregorio Martínez, autor del libro “Estrés Oxidativo y Enfermedades”, en el que se exponen el mecanismo por el que se desarrollan algunas de las enfermedades crónicas y degenerativas que más abundan en nuestros tiempos.

Y por si era poco… decidimos dedicar otra semana completa a uno de los temas que más nos apasiona: la Nutrigenómica, la rama de la ciencia genómica que nos proporciona herramientas para poder modificar nuestras estructuras celulares, según las características genéticas individuales, y mejorar nuestra salud a través de la nutrición.

Para ello pudimos contar con la enseñanza de varios ponentes invitados, que nos aportaron conocimientos muy interesantes, aunque, sin duda, el protagonismo estelar se lo llevaron el magnífico tándem compuesto por los doctores Olszewer y Cubrías, que nos desplazaron con maestría entre el mundo de la molécula y el de los casos clínicos. El doctor Efraín Olszewer, es especialista brasileño en Cardiología, autor de más de 74 libros de Bioquímica clínica y Nutrigrenómica, y docente en múltiples programas de formación universitario en diferentes países. El doctor Jorge Cubrías, con un Postgrado en Patologías Cardio-metabólicas, formado en Bioquímica clínica en el Instituto del Metabolismo Celular, España,es otro conferencista nacional e internacional también de gran prestigio.

Allí, además de aprender todas las novedades de este apasionante mundo, que tantas satisfacciones nos reporta en la práctica diaria con nuestros pacientes, pudimos ponernos al día y compartir experiencias con prestigiosos compañeros (y amigos), que también asistían en calidad de alumnos, como el doctor Mariano Bueno, de Zaragoza, o el doctor Manuel Sánchez (granadino afincado en Barcelona), quien años atrás fuera uno de nuestros maestros en el campo de la Medicina Antienvejecimiento.

¡Todo un honor y un orgullo pasear el nombre de Vila-real en estos encuentros!

¡Y nos volvimos a reunir con ellos en Madrid, a finales de marzo, esta vez en el IV Congreso de la SENMO!

Hablamos de la importancia del intestino y del buen estado de la microbiota en Radio Vila-real

El pasado 11 de marzo, Clínica Doctor Rojo estuvimos nuevamente en el programa de Radio Vila-real, «Protagonistes», hablando sobre la importancia del intestino y del buen estado de la microbiota para nuestra completa salud. Aquí puedes escuchar la entrevista entera.

Hoy os traemos un nuevo artículo con las claves más destacadas del programa. ¿Preparados?

En nuestro último artículo ya os contamos que el intestino es muy importante en nuestra salud, que podemos llamarlo nuestro segundo cerebro.

Hasta hace unos años pensábamos que la piel era el órgano más grande del cuerpo pero no es así, es el intestino. Si lo desplegáramos completamente, llegaría a ocupar una superficie equivalente a dos pistas de tenis.

Su tamaño tiene que ver con la importancia que tiene en la digestión además de cumplir una importante función inmunitaria, y de secreción y fabricación de sustancias indispensables para el ser humano.

 

¿A qué denominamos flora intestinal? ¿Y microbiota?

 

Antiguamente se denominaba flora intestinal al conjunto de bacterias presentes en nuestro sistema intestinal. Actualmente se ha sustituido el término por el de microbiota porque no solo nos pueblan bacterias, hay también virus y hongos y levaduras conviviendo con nosotros en una simbiosis mutualista, es decir, una relación donde nos necesitamos y nos favorecemos mutuamente.

Adquirimos estos microorganismos a través del parto y a lo largo de nuestra vida determinada por la dieta.

La microbiota intestinal no solo influye en el proceso de digestión sino que también se encarga de producir algunas de las vitaminas fundamentales (vitamina K, B12 y ácido fólico), algunas hormonas y una parte de los neurotransmisores, sustancias implicadas en nuestra salud mental. Por ejemplo, el 90% de la serotonina, responsable de que no padezcamos ansiedad o depresión, se forma en nuestro intestino y no en el sistema nervioso.

Nuestro sistema inmunitario depende en gran medida del intestino. Todo lo que implica alergias y alteraciones de la piel depende de las Inmunoglobinas A secretoras, que se producen en nuestro intestino. Igual sucede con alteraciones de otros sistemas de mucosas como las rinitis, otitis, conjuntivitis e infecciones vaginales.

 

¿Qué es la disbiosis intestinal?

Son las alteraciones cuantitativas o cualitativas de nuestra microbiota.  La disbiosis conduce a la hiperpemeabilidad intestinal, provocando que las células que forman el intestino se separen entre sí y permitan el paso de sustancias que no deberían atravesarlo, alterando nuestra salud. Esto puede producir intolerancias alimentarias que se resuelven en cuanto se recupera la normalidad del intestino.

 

¿Qué factores suelen propiciar el desarrollo de una disbiosis?

Los más habituales son:

TÓXICOS EXTRÍNSECOS

Tabaco, alcohol, estrés, contaminación ambiental, pesticidas.

DIETA

Insuficiente masticación, dietas con déficit de vitaminas, dietas pro-inflamatorias.

FACTORES INTRÍNSECOS

Déficit de ácido clorhídrico, déficit de enzimas pancreáticas, diarrea, estreñimiento, envejecimiento.

FÁRMACOS

AINES, antibióticos, corticoides,  inhibidores como omeprazol, pantoprazol…

 

Se tarda de 6 a 8 semanas en remontar una disbiosis producida por la ingesta de antibióticos dando un tratamiento personalizado.

 

¿Cómo sabemos que efectivamente una disbiosis es el origen de una alteración concreta?

Mediante un estudio intestinal a través de las heces realizando una secuenciación genética. A través del ADN presente se pueden determinar qué microorganismos se encuentran en nuestro intestino. Determinamos además, el estado de su páncreas, si el hígado funciona sobrecargado, cómo está el estado anímico de la persona, la carga de metales pesados en el organismo y la información sobre los ácidos biliares.

¿Qué tratamientos aplicamos?

Tras el estudio, diseñaremos un tratamiento que aporte probióticos, prebióticos y productos naturales junto a unas pautas dietéticas. En caso de que sea necesario, también terapia farmacológica.

Un PROBIÓTICO es un conjunto de microorganismos vivos que promueven beneficios en la salud de quien los toma.

Un PREBIÓTICO son sustancias que sirven de alimento para nuestros microorganismos.

 

¿Cuál es el origen de las disbiosis?

Pueden producirse por DÉFICIT DE BACTERIAS y SOBRECRECIMIENTO (las más habituales suelen ser la infección por Cándidas, muy habitual en niños con TDAH y autistas; Helycobacter piloris y Giardia lamblia.)

 

 

RESUMEN:

– Las bacterias intestinales deben estar en equilibrio. Esta alteración o disbiosis es origen de numerosas patologías que no solo afectan a la esfera digestiva sino global.

– El estudio genético de las heces para disbiosis intestinal es una herramienta indispensable para la práctica de la Medicina Personalizada.

No todos los probióticos son buenos para todo. Cada cepa cumple una misión concreta.

No deben tomarse probióticos de manera aleatoria como medida preventiva. Porque incluso las bacterias beneficiosas que nos aportan, en exceso, pueden ser perjudiciales para nuestra salud.

Clínica Doctor Rojo en la comida fallera a favor de FUVANE

El pasado martes 5 de marzo, Clínica Doctor Rojo estuvimos en el evento solidario organizado por la Fundación Valenciana para la Neurorehabilitación de niños con parálisis cerebral (FUVANE) en el Ateneo Mercantil de Valencia.

Esta fundación lleva a cabo un método de rehabilitación neuronal dirigido a niños/as y adolescentes con parálisis cerebral y patologías afines. Este tratamiento forma parte de la Educación Conductiva que ofrecen, además de los servicios de fisioterapia y logopedia.

Algunos de los objetivos y fines de FUVANE son impulsar en la Comunidad Valenciana los tratamientos médicos y educativos más adecuados a los pacientes con necesidades de rehabilitación neuronal y educacional; fomentar y favorecer el interés por el estudio de las nuevas terapias relacionadas con la neurorehabilitación infantil, la estimulación precoz y la terapia ocupacional; y también, promover la investigación científica, habilitando los medios para mejorarla y desarrollarla en áreas poco conocidas.

Por eso, en Clínica Doctor Rojo, no podíamos perdernos la Séptima Comida Fallera que organizaban con fines solidarios y quisimos colaborar apoyando esta buena y bonita iniciativa con nuestra asistencia y además, siendo una de las empresas colaboradoras en la rifa solidaria del evento, respaldado bajo el lema «Con esfuerzo, se puede!».

Clínica Doctor Rojo obsequiamos con un lote de productos dermocosméticos y tratamientos de rejuvenecimiento facial en nuestra clínica estética en Vila-real (Castellón).

Gracias por invitarnos y permitirnos colaborar en iniciativas solidarias tan bonitas como esta.

Con esfuerzo, se puede!