Clinica Doctor Rojo

TOXINA BOTULÍNICA

Una de las manifestaciones más evidentes del paso del tiempo es la aparición de las arrugas: depresiones o pliegues de la piel, de mayor o menor profundidad, que aparecen como consecuencia de la pérdida de firmeza y elasticidad o/y por la contracción repetida de los músculos faciales.

Las arrugas faciales, por su mecanismo de formación, las distinguimos entre arrugas dinámicas (o mecánicas), y arrugas estáticas.

Las arrugas dinámicas son las arrugas de expresión que se producen por la contracción y relajación repetida de los músculos faciales. Son las arrugas de la frente, el entrecejo y el área periocular (“las patitas de gallo”). El efecto de la contracción muscular repetida, con el tiempo, provoca que las arrugas dinámicas se conviertan en arrugas estáticas permanentes.

Para atenuar las arrugas dinámicas, el tratamiento de elección es la infiltración de toxina botulínica (“Bótox®”), que resta fuerza al músculo o grupos musculares que las provocan.

Con la toxina botulínica conseguimos la relajación selectiva de los músculos que provocan las arrugas de expresión, y conferimos al rostro un aspecto relajado y de apariencia más joven, sin pérdida de su expresividad.

En España, el uso de toxina botulínica en tratamientos de Medicina Estética está indicado (y autorizado) para las arrugas de la frente, el entrecejo y las arrugas perioculares (“patas de gallo”).

Es un tratamiento muy rápido de aplicar y prácticamente indoloro. Se utilizan agujas de un calibre finísimo, poco más gruesas que un cabello, que minimizan la sensación del pinchazo, y unas jeringas dosificadoras especiales, que permiten ajustar la dosis con gran precisión.

La duración de los efectos debilitadores de la toxina botulínica varía en función de la fuerza muscular del paciente, y de la cantidad empleada en la infiltración. Lo habitual es repetir el tratamiento una o dos veces al año.

La edad ideal para iniciar el tratamiento varía en cada paciente, dependiendo de las características de su musculatura y su piel.

Normalmente lo solicitan aquellos que empiezan a evidenciar ya los primeros signos de envejecimiento; pero lo indicado sería prevenir su aparición, y realizar una denervación selectiva con toxina botulínica de los músculos que intervienen en la formación de las arrugas de expresión a edades más tempranas, para reducir su actividad.