Clinica Doctor Rojo

MESOTERAPIA (INTRADERMOTERAPIA) FACIAL

Habitualmente conocida como mesoterapia, la intradermoterapia es la técnica de administración de medicamentos, a dosis muy pequeñas, por vía intradérmica (de ahí su nombre, puesto que consiste en el depósito de principios activos directamente en el interior de la piel, a nivel de la dermis).

Es un tratamiento indispensable en Medicina Estética para tratar los procesos involutivos de la piel, el tejido celular subcutáneo (tejido graso) y los anejos dérmicos (pelo y glándulas sebáceas y sudoríparas).

La intradermoterapia o mesoterapia posee efectos beneficiosos derivados tanto de las características del producto infiltrado, como de la propia técnica empleada. Por una parte, produce una bioestimulación química específica a nivel local y a distancia, por la acción de las sustancias introducidas; y a su vez, se obtiene una estimulación física, por la respuesta que desencadena la piel al recibir una punción, que va a generar un incremento en la producción de colágeno de la zona en que se aplica.

Puede administrarse manualmente o mediante el uso de “pistolas” automáticas o semiautomáticas, en función de las características de la zona a inyectar.

Existen en el mercado médico multitud de productos aptos para ser infiltrados, pero éstos siempre deben ser estériles, apirógenos y portadores del marcado “CE”, con su correspondiente registro en la Agencia Española del Medicamento.

Cuando un paciente acude a nuestra consulta a realizarse un tratamiento de mesoterapia, se le realiza una preparación e higienización de la zona a tratar y se le aplica un producto anestésico en crema, durante un mínimo de tres cuartos de hora, para disminuir la sensación de los pinchacitos. Pasado ese tiempo, se retira la anestesia y se desinfecta nuevamente la piel para proceder ya a la infiltración con los principios activos elegidos. Tras la sesión, el paciente puede reincorporarse a sus labores cotidianas, siguiendo una serie de recomendaciones muy sencillas.

El tratamiento ideal consta de 4 sesiones espaciadas entre sí 15 días, al menos una vez al año. Aunque lo indicado sería realizar un tratamiento cada cambio de estación, para mantener todo el año la piel en perfecto estado.

La mesoterapia facial es un tratamiento indicado para todo tipo de pieles y edades, puesto que aporta a las células de la piel exactamente lo que necesitan y directamente en su lugar.

En función de los distintos principios activos que empleemos, podemos hablar de mesoterapia hidratante, mesoterapia despigmentante, mesoterapia “antiaging”, mesoterapia reductora… Pero, en todos los casos, el resultado siempre será una piel más jugosa, hidratada, nutrida y fresca.

Existen numerosos compuestos habilitados para la intradermoterapia facial.

Los más empleados son:

Ácido hialurónico no reticulado

Es una sustancia presente en nuestro organismo, envolviendo a las fibras de colágeno de la piel, de los huesos, los cartílagos y del tejido conectivo. Nos proporciona hidratación y tersura, porque es una de las principales moléculas higroscópicas de la naturaleza: en la piel es capaz de fijar hasta seis mil veces su peso en agua.

Aproximadamente un tercio del ácido hialurónico total del cuerpo se recambia diariamente en la piel. Con la edad, la cantidad total de ácido hialurónico disminuye, por lo que las pieles envejecidas presentan una reducción de la concentración de ácido hialurónico.

Por ello, la intradermoterapia con ácido hialurónico es un tratamiento muy recomendado en todas las edades. Ideal como tratamiento post-vacacional, para reparar la piel, y pre-vacacional, para prepararla para las agresiones climatológicas.

Cócteles de vitaminas

Consisten en la asociación de varios tipos de vitaminas (y generalmente ácido hialurónico), para mantener la nutrición de las células de la piel en perfecto estado, y combatir los efectos del estrés oxidativo. Existen distintas formulaciones y distintas concentraciones, según la edad, y los tipos de piel.

Las más empleadas para el cuidado específico de la piel son la vitamina A, por su participación en la pigmentación de la piel; la vitamina C, indispensable para la formación del colágeno; la vitamina E, por su gran efecto antioxidante y regenerante, y las vitaminas del grupo B: tiamina (B1), riboflavina (B2), ácido pantoténico (B5) y piridoxina, (B6), por su acción emoliente e hidratante y estimuladora del fibroblasto.

Aminoácidos y péptidos biomiméticos.

Los aminoácidos son los componentes esenciales de las proteínas, principales elementos de los tejidos de sustentación. (Una secuencia de aminoácidos forma un péptido, y varios péptidos, una proteína).

Los péptidos biomiméticos imitan a los presentes en la piel, estimulando la formación de las proteínas que nos proporcionan sustentación y elasticidad: colágeno, elastina y glucosaminoglicanos, principalmente. Por ello, son los activos de elección en los tratamientos contra el envejecimiento cutáneo y en los tratamientos de regeneración, como en cicatrices de acné.

También existen péptidos biomiméticos especialmente formulados para eliminar los pequeños depósitos de grasa facial, como las bolsas de los ojos y la grasita de debajo de la barbilla.

Oligoelementos

Son sustancias indispensables para el correcto metabolismo de las células en cantidades muy muy pequeñas.

El rey de los oligoelementos en mesoterapia es el silicio orgánico, un elemento que forma parte de las principales proteínas de la piel, colágeno y elastina, proteoglicanos y glicoproteínas, y de numerosas reacciones enzimáticas, y uno de los más poderosos antioxidantes, capaz de evitar la formación de radicales libres y reorganizar a los fibroblastos (células responsables de generar colágeno) para que produzcan fibras de calidad y que éstas se entrecrucen adecuadamente.

Despigmentantes inyectables

Como la arbutina, el ácido tranexámico, tretinoína…, en combinación con flavonoides, antioxidantes y otros principios biorrevitalizantes. Especialmente indicado para el tratamiento del melasma y cloasma, y en general para las pieles dañadas y envejecidas por el sol.

Plasma rico en plaquetas (PRP)

Es un tratamiento con factores de crecimiento plaquetario procedentes de la sangre del propio paciente.

RELLENOS SEMI-PERMANENTES

Para combatir los signos del envejecimiento facial, reponer los volúmenes perdidos y dar sujeción a las estructuras faciales, a lo largo del tiempo se ha venido utilizando diversos productos de relleno (“fillers”).Hoy en día, en España, tan sólo disponemos en el mercado médico de rellenos semi-permanentes autorizados. Los implantes permanentes no están permitidos en Medicina Estética facial, por los problemas que han sido surgiendo con su uso, a corto y largo plazo.

ÁCIDO HIALURÓNICO RETICULADO

El material más empleado como implante semi-permanente facial, por

su facilidad de aplicación y seguridad es el ácido hialurónico r

reticulado.


El ácido hialurónico (no reticulado) es una sustancia presente naturalmente en nuestro organismo, que se emplea en mesoterapia para los tratamientos de hidratación y rejuvenecimiento facial; pero se elimina rápidamente del cuerpo por la acción de las hialuronidasas, enzimas de nuestro organismo que lo degradan. Por ello, se han desarrollado múltiples formas de ensamblar y entrecruzar las moléculas de ácido hialurónico, para prolongar su efecto, e incrementar la viscosidad del material, obteniendo así un ácido hialurónico reticulado que permite corregir volúmenes.

Su aspecto y textura es la de un gel incoloro, muy uniforme y moldeable, con una consistencia suave que hace muy sencilla su aplicación. Ésta, se realiza preferentemente con cánulas de punta roma, que nos permiten abordar desde un único punto de inserción varias zonas. Y así, minimizamos las molestias y la aparición de posibles hematomas por los pinchazos.

Aunque algunos ácidos hialurónicos incluyen en su formulación lidocaína (anestesia), para disminuir la inflamación, previamente realizamos lo que denominamos “bloqueo nervioso”, es decir, anestesiamos la zona en la que va a ser implantado y evitamos al paciente la sensación de dolor.

Los ácidos hialurónicos reticulados son más o menos densos, en función de la zona en la que se vaya a inyectar. La elección del producto, y la profundidad en la que se vayan a implantar variará dependiendo de la necesidad de la corrección. Existen ácidos hialurónicos formulados específicamente para relleno labial, otros para pómulos y zonas que requieren mayor proyección, y multitud de marcas diferentes. Todas deben constar de su marcado CE correspondiente. En Clínica Doctor Rojo apostamos por los ácidos hialurónicos que se encuentran respaldados por grandes compañías internacionales, y avalados por estudios científicos, que nos dan confianza y garantía.

PLASMA-GEL (RELLENO DE GEL DE PLASMA AUTÓLOGO)

En Clínica Doctor Rojo somos pioneros en España en el uso del gel de plasma autólogo. Tras varios años utilizándolo con resultados espectaculares, es ahora cuando empieza a ser más conocido a nivel nacional.

El Gel de Plasma es un relleno natural que procede de la sangre del propio paciente.

Tras realizar una extracción de sangre, mediante el mismo procedimiento que se realiza para obtener el plasma rico en plaquetas (PRP), ésta se somete a un proceso de doble centrifugado y se obtiene el plasma del paciente, que mediante procedimientos físicos se gelificará, hasta conseguir un gel con la viscosidad adecuada para ser implantado como relleno.

Esta técnica de última generación presenta ventajas respecto a otros fillers del mercado: nos permite emplear grandes volúmenes a menor coste y evitar cualquier tipo de posible reacción alérgica, al proceder el implante del propio paciente. Además, a los beneficios estéticos de este material, se le suma la actuación de los factores de crecimiento presentes en el plasma, que junto a la corrección de volumen estimulará la labor de los fibroblastos regeneradores de colágeno.