Clinica Doctor Rojo

HILOS SEMI-PERMANENTES INDUCTORES DE COLÁGENO

El tratamiento inductor de colágeno con hilos reabsorbibles es uno de los más demandados hoy en día, por su sencillez y rapidez de aplicación y por los resultados que ofrece.

Consiste en la inserción en la piel -mediante agujas o cánulas muy finas- de hilos de materiales biocompatibles y absorbibles, configurando una matriz reticulada, con la finalidad de inducir la síntesis de colágeno propio.

Son hilos de sutura quirúrgica realizados en polímeros sintéticos, que se reabsorben completamente por sí solos pasados unos meses. Al insertarlos en la dermis, inducen una fibrosis (síntesis de colágeno propio), que redensifica y reafirma la piel.

Los efectos empiezan a ser visibles pasadas tres o cuatro semanas de su aplicación, que es el tiempo que tarda el colágeno en regenerarse, y alcanza su máxima producción hacia el cuarto mes de su implantación. Pasado ese tiempo, los hilos, poco a poco se irán reabsorbiendo, permaneciendo en la zona el colágeno que han estimulado.

Se aplican en mejillas, cuello, y línea mandibular, principalmente. Pero también se utilizan en brazos, abdomen, glúteos, pecho y muslos.

Hasta hace un tiempo, los más empleados eran de polidioxanona (PDO), material ampliamente conocido por su uso en cirugía cardíaca. Pero ahora existen nuevos materiales con mayor capacidad de inducción de colágeno, como la policaprolactona (PCL), y el ácido poliláctico (PLL), y la combinación de ambos materiales, que proporcionan una mayor producción de colágeno tipo 1 y tipo 3.

El tamaño de los hilos (longitud y grosor), el número de hilos a emplear, y la elección del material, estará en función de las características del paciente y la zona en que se vayan a aplicar.

HILOS DE SUSTENTACIÓN FACIAL (HILOS “TENSORES”)

Los hilos de sustentación facial son una variedad de hilos generadores de colágeno, que, por sus características físicas, además del efecto biológico de producción de colágeno, producen un efecto mecánico de tracción.

Son hilos con espículas o conos, que, a modo de anzuelos, se anclan en la piel, y permiten una ligera tracción, con un discreto efecto tensor y de reposicionamiento de volúmenes.

Es el tratamiento de elección cuando empiezan a manifestarse los primeros signos de flacidez. Sin embargo, no son de utilidad cuando existe una flacidez muy avanzada, en pacientes ya de cierta edad, y con poca capacidad de regenerar colágeno. Tampoco se recomiendan en los casos en que el descolgamiento es debido al acúmulo de grasa, en pacientes con sobrepeso u obesidad.

Y para aquellos que prefieran resultados más evidentes y un mayor efecto lifting, disponemos de los HILOS DE DOBLE AGUJA, de mayor longitud, y con una técnica de aplicación que logra un mayor “efecto lifting”.